¿Cómo se debe promover la salud mental en las escuelas?

¿Qué haces cuando alguno de tus hijos se enferma? Seguramente lo llevas al médico lo antes posible, porque sabes que, si no lo haces, su enfermedad podría empeorar. Un buen médico escuchará los síntomas de tu hijo o hija con atención, hará una revisión exhaustiva y no te dará una receta hasta estar seguro de su diagnóstico, con los estudios necesarios como radiografías o análisis de sangre. Una vez escuché a un médico decir: "Doctor que da mucho medicamento, tiene poco cerebro".

Lo ideal para mantener a nuestros hijos sanos es llevarlos a chequeos regulares, aunque parezcan estar en perfecto estado. Esta misma actitud debemos tener con respecto a su salud mental. Si notamos, o nos informan, que tienen algún malestar emocional o psicológico, debemos tomarlo en serio y acudir a especialistas en salud mental. También es muy importante hacerles evaluaciones de rutina para detectar si corren riesgo de desarrollar un trastorno mental o si ya lo están padeciendo.

Una escuela comprometida con el bienestar de sus estudiantes, ya sea pública o privada, se preocupará por conocer tanto la salud física como la mental de cada alumno. Tomará medidas, como mínimo, informarte para que puedas actuar. De hecho, es común que las escuelas colaboren con el sector salud, por ejemplo, realizando campañas de vacunación o revisiones de peso y talla. De la misma manera, deberían existir esfuerzos importantes para cuidar la salud mental. En especial cuando nuestros hijos están en la adolescencia, es importante conocer los riesgos de ansiedad, depresión, adicciones e incluso la ideación suicida, que muchas veces pasa desapercibida.

Una escuela responsable no solo te avisará de los posibles riesgos en la salud mental de tu hijo o hija, sino que también te ofrecerá opciones de atención en tu ciudad o región. Además, hará un seguimiento contigo o con la institución donde se atienda para saber cómo ha avanzado. También te informarán si tus hijos están participando en charlas grupales sobre salud mental, basadas en evaluaciones previas.

Aunque como padres somos los principales responsables de la salud integral de nuestros hijos, la escuela puede ser una gran aliada. Las escuelas tienen la facilidad de centralizar información y colaborar con diversas instituciones gubernamentales, asociaciones, empresas y especialistas en salud mental.

Es importante mencionar que los problemas de salud mental en niños y jóvenes a menudo no ocurren de forma aislada. De hecho, es común que también se recomiende a los padres recibir terapia o consejería, tanto individual como en familia, al igual que sus hijos.

Si queremos una mejor sociedad, debemos fortalecer a las familias y apoyar a las escuelas para que cuenten con departamentos de orientación educativa, con personal calificado y con espacios adecuados para atender a los estudiantes.

Por eso, te invito a reflexionar: ¿Cómo están la salud física y emocional de tus hijos? ¿Qué tan saludable es el ambiente en casa? En la escuela de tus hijos, ¿hacen esfuerzos para cuidar su salud integral? ¿Tienes algún tipo de apoyo dentro o fuera de la escuela?

Por el bien de nuestros hijos, estemos siempre atentos.

Mtro. Rubén Gómez Portilla

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